La popular imprenta dedicada a fabricar el papel moneda colombiano se encuentra en Bogotá, cerca del aeropuerto El Dorado, en la llamada Central de Efectivo.
El proceso de elaboración propiamente dicho comienza con la llegada de la tinta y el papel a la fábrica. Las cuartillas se presentan en pliegues del tamaño de unos 60 billetes y se elaboran 100% de algodón. Este papel tan exclusivo necesita ser almacenado a una temperatura media de entre 20 y 23 grados celsius y a una humedad de aproximadamente el 60%.
A continuación pasan por un proceso de impresión de fondos tipo offset que incluye dos días de secado para después proceder con los detalles de la estampación del billete tales como la tinta invisible, la tinta fluorescente y los fondos multicolor. En un segundo proceso se añaden los relieves, los detalles en braille, la tinta OVI y la calcografía.
Los billetes que terminan esta etapa pasan una inspección manual elaborada exclusivamente por mujeres, que revisan todos los pormenores de los recién imprimidos billetes y rechazan los defectuosos y/o deteriorados. Los billetes afortunados son numerados en sus respectivos anversos y barnizados para prolongar su vida útil en el mercado.
Tras el corte y empacado en fajos de 100, se almacenan en enormes baúles rodantes de alta seguridad clasificados por códigos de barras. Supuestamente, la bóveda que almacena estas arcas está controlada al 100% mediante un sistema de computadoras y el acceso a humanos está totalmente prohibido.
Para terminar, la tesorería distribuye los billetes a los diferentes bancos y éstos a los ciudadanos. Para saber como se hacen las monedas colombianas podéis leer este post, en el que descubriréis como se hacen las monedas en Colombia.

