Una manera muy común de viajar por Venezuela una vez cruzada la frontera es pagando por un puesto.
El autobús suele ser lo más económico pero con el fuerte temporal de lluvias que ha estado azotando el país el taxi es la única opción. Nosotros lo usamos para trasladarnos desde San Cristóbal hasta San Antonio, ya que el camino principal estaba cortado por un derrumbe y la única opción era dar toda una vuelta rodeando a través de las montañas.
Cuando por la ruta normal se tarda aproximadamente una hora y media o dos (dependiendo de los controles que realice la policía) y el costo es de 25 a 40 bolívares el puesto, la ruta alternativa es de unas tres horas a tres horas y media y tiene un costo de unos 90 a 100 bolívares. Para el conductor es un camino bastante más largo pero también un buen negocio, sobre todo sabiendo lo barato del precio de la gasolina.
Como ya mencioné en el post anterior, los carros con chip tienen un límite de 100 litros diarios de repostaje. Nuestro taxista/conductor nos comentó que él llenaba su coche con unos 80 litros y que los 20 restantes los regalaba. Su Chevrolet Malibu consumía prácticamente ese combustible todos los días que salía a trabajar, aún así se mostraba contento y argumentaba que ese tipo de coches clásicos americanos tenían un maletero tan amplio y tal anchura de carrocería que podía transportar a seis personas (incluido él) con todo su equipaje sin mayor problema.
Nosotros fuimos un total de siete personas (incluido el conductor) y la verdad es que viajamos bastante cómodos todo el trayecto.

