Teotihuacan fue en su época de esplendor una de las ciudades más importantes de Mesoamérica, para sorpresa de los aztecas que cuando llegaron a este complejo quedaron impresionados con lo fastuoso de la ciudad teotihuacana, que en su día contuvo a más de la mitad de los pobladores de la cuenca de México y que fue rebautizada por los mexicas como náhuatl o “lugar donde los hombres se convierten en dioses”. Más de 20 kilómetros cuadrados de terreno con una concentración de población estimada entre las 50.000 a 200.000 personas.
Llegada a Teotihuacan
Los autobuses desde ciudad de México te dejan en la misma puerta de entrada del complejo, lugar de exposiciones temporales y en el que se explica de manera amena y detallada la disposición de los templos, su historia y su significado. Como en Chichén Itzá o Tulum, se cuidan todos los detalles para poder disfrutar al máximo de la visita.
Después la obligada recopilación de información nos espera el recorrido propiamente dicho, que básicamente comienza en la ciudadela y el templo de Quetzalcóatl o serpiente emplumada, que se encuentra junto a la calzada de los muertos, vía que atraviesa todo el complejo formando un gran eje con la gran pirámide del Sol al este y la pirámide de la Luna al final de la calzada.
Los palacios y templos que limitaban con la calzada de los muertos constituían las áreas políticas y religiosas más importantes, mientras que las viviendas de las clases altas se ubicaban en los alrededores. El resto de la gente vivía a las afueras del complejo. La distribución espacial de los tres principales monumentos del complejo está cargada de simbolismos. Gracias a los conocimientos matématicos y astronómicos teotihuacanos la ciudad se desarrolló sobre una cosmogonía que pone de relieve la importancia ritual del calendario de 260 días. La disposición y distancia entre las pirámides son un intento de reflejar los ciclos del Sol, la Luna y Venus.
Pirámide de la Serpiente Emplumada
La pirámide de la serpiente emplumada tuvo una altura original de 23 metros y en su día se utilizó como recinto para ceremonias, con una capacidad de hasta 100.000 personas. Según las excavaciones, más de 200 personas fueron sacrificadas y enterradas en esta pirámide. Hombres y mujeres de entre 13 y 50 años dispuestos en diferentes categorías según el género, el tipo de ofrenda y su significado astral.
Pirámide del Sol
La pirámide del Sol tiene 64 metros de altura y 224 de base. Las vistas desde lo alto son magníficas y es el monumento con más años de vida en la historia de la ciudad. En su época fue un edificio público dedicado a la deidad de la lluvia y uno de los edificios más grandes de su época. Parece que el nombre de pirámide del Sol fue asignado varios siglos después. Tras años de excavaciones se encontraron los cadáveres de varios niños y diversos conjuntos de ofrendas, también se cree que pudo haber algún entierro de la realeza.
Pirámide de la Luna
La pirámide de la Luna corona la calzada de los muertos y es sin lugar a dudas la que tiene mejores vistas de todo el eje norte-sur de Teotihuacan. En ella se superponen 7 niveles de construcción y un misterioso y abundante complejo de entierros y ofrendas en su interior. Se realizaron sacrificios en las etapas 4, 5 y 6 de su construcción y según las últimas investigaciones, se cree que en el entierro más antiguo se sepultó vivo a un ser humano. En las diferentes grutas funerarias se encontraron los restos de 12 víctimas con los brazos atados (10 de ellas decapitadas), cabezas de 4 pumas y 14 lobos o individuos pertenecientes a las clases altas, sentados en posición flor de loto.
Uno de los proyectos arqueológicos más interesantes de Teotihuacan y que aún sigue abierto, es el descubrimiento de un túnel de más de 100 metros de largo ubicado bajo el templo de la serpiente emplumada. Se cree que es una representación de Tlalocán, una especie de retrato simbólico del inframundo. Durante las excavaciones se han encontrado miles de objetos-ofrenda que fueron depositados en el momento del cierre del túnel.
La ciudad sufrió una extraña decadencia sobre el año 600 d. C. que terminó con la huida de casi todos sus pobladores. Las razones aún son un misterio.





