Tanto hablar de las bondades de la bia hoi que había dejado de lado el famoso vino de arroz. Alguna vez he comentado algo sobre esta bebida típica; es muy parecida al orujo español y como tal, se puede macerar de mil maneras diferentes para dulcificar su sabor.
Se podría decir que la cerveza se bebe en grandes cantidades en Vietnam, pero cuando se trata de brindar en ocasiones un poco especiales, el ruou gao (ruou de en el Sur) se suele llevar toda la atención. En restaurantes como highway4, se otorga un lugar especial a esta bebida con un sin fín de variantes. Antes de beber del vaso (suelen ser pequeños vasos de chupito), es muy común decir la expresión Tram phan tram! que viene a significar algo así como cien por ciento! y ahí es cuando te toca beberte el vaso de un trago.
Los vietnamitas a veces se ponen muy pesados y empiezan con un ritmo muy alto de chupitos, pero suelen caer en redondo a las pocas rondas 😉 También es muy típico eso de salud! que se suele decir en muchos países de habla hispana. En vietnamita es Chuc suc khoe! pronunciado más o menos así: chúk súk joe!
Una de las variantes más populares es el ruou ran o vino de serpiente, algo más caro que el ruou gao y con un singular contenido en su interior:
otro vino de los más exótico es el ruou bo cap, con un escorpión:
Hablando de «vino de arroz», recuerdo que hace ya unos meses, estuvimos en casa de unos amigos vietnamitas que viven a las afueras de Hanoi, cerca de la Universidad de Agricultura.
El caso es que llevábamos mucho tiempo sin vernos y la última vez que quedamos también fue para cenar. Yo ni me acordaba, pero los vietnamitas, que tienen una memoria privilegiada, ya se habían encargado de recordarnos unos días antes del encuentro que habíamos prometido que íbamos a cocinar algún plato típico español. Menudo marrón. Después de darle muchas vueltas, decidimos preparar una tortilla española y unas tapas variadas con embutidos y conservas.
La torti la hicimos con aceite de oliva lo que supuso un sablazo en el súper y las tapas las preparamos con unas buenas baguettes made in Hanoi. A mi se me ocurrió la feliz idea de comprar un garrafón de vino de arroz de 4 o 5 litros y como casi no hacía calor, solo unos 40º graditos de ná, hicimos una queimada!! sudamos de lo lindo pero mereció la pena, los vietnamitas se quedaron alucinados con el invento, todo un triunfo.
En fin, desde aquí hago un llamamiento a enchisparos a base de vino de arroz con unos cuántos vietnamitas. La diversión está asegurada!






