Gran parte de la culpa de nuestro viaje a Borneo la tuvieron los orangutanes. Es algo que siempre habíamos querido hacer, ver a uno de estos animales de cerca.
Un buen lugar es el Centro de Rehabilitación de Orangutanes de Sepilok, a unas 3 horas en autobús desde el Parque Nacional de Kinabalu y a una hora desde Sandakan. Nosotros decidimos ir directamente a Sandakan (4 horas), buscar alojamiento y al día siguiente desplazarnos tranquilamente desde allí hasta el centro, a una hora de distancia.
Este santuario comenzó a funcionar en 1964. Gran parte de los orangutanes son encontrados en campos de aceite de palma, desorientados, hambrientos, sedientos y muy asustados. Muchos de ellos son huérfanos o están heridos. En el centro reciben tratamiento y alimentación y se les va preparando gradualmente para su regreso a la selva. Para su protección, más de 4.500 hectáreas de selva virgen han sido designadas como reserva forestal.
Muchos crean fuertes lazos con los humanos y rechazan volver a la selva, otros sólo aparecen de vez en cuando en busca de comida y algunos no regresan nunca.
Proceso de rehabilitación: Comienza desde que son aceptados en el centro. Se realiza un análisis médico, seguido de un periodo de cuarentena. Los orangutanes más jóvenes y los bebés pasan mucho tiempo en la guardería, aprendiendo las habilidades básicas para sobrevivir en la jungla.
Escalar, encontrar comida o construirse un cobijo son las más comunes. Cuando están preparados, se les cambia a una guardería exterior, donde aumenta su libertad e independencia y disminuye el apoyo emocional y afectivo. Al final, muchos consiguen una independencia total, integrándose con la población de orangutanes salvajes de Sepilok.
Durante el recorrido que va desde la entrada hasta la plataforma A, los macacos te hacen el camino un poco más difícil. Son de lo más inquisidores, te rodean, se suben a la mochila, te intentan robar lo que llevas… El peor de todos es el macho adulto, al que le gusta pavonearse e infundir miedo. También les gusta asediar a los orangutanes y robarles la comida que le dan los cuidadores.

A los orangutanes se les alimenta dos veces al día, una a las 10:00 am y otra a las 3:00 pm. Este es el mejor momento para poder ver a alguno de ellos de cerca, por lo que es importante estar allí con bastante antelación para coger sitio. Cuando estuvimos nosotros estaba hasta la bandera.
Por la mañana no tuvimos mucha suerte y sólo los vimos de lejos:
Pero a eso de las 2 pm apareció uno que se acercó a todos nosotros. La foto que sigue es muy ilustrativa. Dice mucho de lo poco respetuosos que son algunos turistas. Senyap significa «silencio» pero se lo saltaban a la torera.
Los cuidadores decian «no flash, please» ni caso, «stay away», nada… la cuestión era sacar la foto del siglo a cualquier precio. El caso es que los orangutanes son bastante tímidos al principio, por lo que hay que tener un cuidado especial para no asustarles.
tener a uno a menos de medio metro de distancia, no tiene precio
Por último, si alguien está interesado en adoptar un orangután puede encontrar información de como hacerlo en Orangutan Appeal UK. Yo, por mi parte, os voy a presentar a un par de colegas:











