Después de más de 35 horas de viaje desde Bogotá, llegamos a Quito con mucha ilusión pero con muy poco tiempo para hacer turismo. Según nos dijo el dueño del Hostal Marsella (muy amable, por cierto), la capital se puede visitar fácilmente en dos días. Aquí muestro, ayudado de unas cuántas fotografías, qué ver y hacer si solo se tienen un día o dos para visitarla:
Lo primero es situarse. Muchos de los hostales se encuentran en La Alameda, a cinco minutos del centro histórico y a unos 15 o 20 minutos (todo andando) de La Mariscal, conocida como la zona comercial.
Una buena idea es empezar visitando el casco histórico para poder admirar los grandes monumentos de la que ha sido primera ciudad (junto a Cracovia) en convertirse en Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
La gastronomía nos dejó gratamente sorprendidos por su calidad, variedad y precio. En prácticamente cualquier punto de la ciudad se puede saborear un buen plato de carne, pescado o marisco.
El yaguarlocro es uno de los platos con más solera de todo Ecuador. Se trata de sopa de tripa de cordero y patata, acompañada de aguacate, cebolla encurtida y una especie de pasta de morcilla elaborada con la sangre del cordero. Muy recomendable.
El encebollado ecuatoriano, una intensa y exquisita sopa a base de cebolla, atún fresco, tomate, yuca, comino, cilantro y ají (chile). Imperdible!!
De la llamada «zona comercial» no he incluido fotos o información. Como os podéis imaginar, es el típico sector plagado de restaurantes, bares y vida nocturna. Muy recomendable, por cierto…








