En una ciudad en la que las motos son las dueñas y las normas brillan por su ausencia (o por lo menos las que hay no se respetan) es fundamental tener cierta precaución a la hora de conducir. Con esto no quiero decir que sea imprescindible moverse en moto por Hanoi, pero casi.
Lo cierto es que es el medio de transporte más práctico para disfrutar de la urbe y visitar los puntos principales. También es muy útil para viajar a aldeas y pueblos cercanos como Mai Chau o Tam Coc.
No es que no se pueda andar por la ciudad, es que vas a acabar muy harto de pitos y de vendedores pesados e insistentes. También tienes la opción de la bicicleta (buena para moverte sólo por Hanoi), pero prepárate para tragar humo y ser avasallado por los moteros.
Si te la pegas en Hanoi, cosa no muy difícil, hay varias opciones:
- Te das un pequeño o un gran golpe pero no pierdes la consciencia.
Bien, te puedes dar por satisfecho. Si la culpa es tuya vete echando leches del lugar o sino tendrás que vértelas con un vietnamita cabreado. Si no, intenta pedirle cuentas como buenamente puedas… casi imposible. - Te das un golpe y te quedas inconsciente. Mala cosa. Puede ocurrir de todo. Desde que te quiten la cartera y la ropa, a que se lleven tu moto (o lo que quede de ella) o que te hagan firmar algún papel (o digan que lo has firmado) librando de culpa al otro conductor. Con esto no quiero decir que los vietnamitas sean mala gente, en absoluto. El problema es que muchos viven con lo puesto y lo que para nosotros no es tan importante, a ellos les puede sacar de más de un apuro. Después, rumbo a algún hospital privado (estos si que son los malos de la película) a que te acaben de sacar bien los cuartos.
Lo mejor en estos casos es que haya algún policía cerca, cosa improbable, además de que pueden reaccionar de cualquier manera.
Ejemplo A: Nick, un profesor de inglés del Apollo, se la pegó hace unos meses. Se quedó muy mal y estuvo bastante tiempo de baja. El conductor culpable del accidente dice que Nick firmó un papel librándole de toda culpa y claro está, este chico no se acuerda de nada de lo que pasó, ni de haber firmado ningún papel, porque perdió la consciencia y cuando la recobró ya estaba en el hospital.
Ejemplo B: (aquí no hubo accidente). Una profesora (también del Apollo) contrajo una neumonía que acabó en ingreso en un hospital privado durante 48 horas. Costes: Unos 2.000 dólares americanos.
En fin, no es buena idea acudir a hospitales privados sin preguntar antes por los precios. Si no se está demasiado tocado se puede hacer uso de los hospitales públicos (siempre abarrotados).
Los toquecitos o los roces no los he contado porque son algo de lo más normal. Aquí un ejemplo:
El conductor del coche ha golpeado al de la moto por detrás, tirándole al suelo.
La zona del accidente se llena de cotillas y resulta de lo más curioso ver como los vietnamitas resuelven la situación.



