Durante mi visita al lago Atitlán tuve la oportunidad de descubrir dos de los platos más importantes de la cocina guatemalteca, el pepián y el jocón.
El pepián es un sabroso guiso en el que destacan sus colores rojizos y su intensidad de sabores. La mezcla de chiles guaque y pasilla junto con las verduras bien cocinadas da un gusto meloso y profundo, potenciado por el licuado final que le aporta esa textura tan particular al plato. Si estáis interesados en cocinar un pepián, os dejo una receta.
Por su parte el jocón comenzó como un plato característico del departamento de Huehuetenango, aunque finalmente se ha ido convirtiendo en toda una seña de identidad del país. Supuestamente jocón o jok om significa algo así como los 5 verdes, ya que se elabora con productos como cilantro, chiles o tomate verde que le dan ese toque ácido y ese color tan característico.
Al igual que el pepián, se cocina con pollo o gallina y suelen acompañarse de arroz y tortillas (estilo mexicano). Sin duda dos platos únicos que saciarán a los más hambrientos. Receta del jocón


