Macao se encuentra al sudeste de China, a unos 60 km de Hong Kong y a unos 145 km de Guangzhou . Durante 450 años estuvo administrada por los portugueses, que llegaron a esta región en el año 1557.
Desde 1999, Macao es una RAS o Región Administrativa Especial de China, lo que conlleva básicamente que garantiza un sistema económico capitalista, cierta autonomía y un sistema judicial heredado del portugués. En definitiva, una región satélite de China dónde poder gastarse los cuartos en los casinos.
Ésta autonomía está garantizada durante 50 años (hasta el 2049). Bajo el lema «Un País, Dos Sistemas» el Gobierno Central Chino se ocupa de los asuntos exteriores y la defensa del territorio, mientras que el Gobierno de Macao mantiene sus fuerzas de seguridad, su sistema monetario y demás medidas políticas y económicas internas. Como lenguas oficiales conviven el chino mandarín, el chino cantonés y el portugués, aunque como os podéis imaginar, este último no lo habla ni el tato.
La región está dividida en la península de Macao de unos 15 km2 (formada por los ríos Zhu Jiang y Xi jiang) y las islas de Taipa y Coloane, a las que se accede desde la península mediante puentes. A su vez, éstas han quedado unidas por un terreno drenado llamado Cotai, de unos 5 km2.
La ciudad vive básicamente del turismo y del juego. El centro histórico de Macao ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es la zona por la que pasear y visitar sus iglesias y catedrales. Pero repito, aquí viene todo el mundo a jugar, sobre todo los chinos.
Decidimos tirar la casa por la ventana y reservar habitación en el Riviera Macau Hotel (ex. Ritz Hotel Macau), aunque lo cierto es que el servicio fue un poco decepcionante.
Con el boom económico de China y los cada vez más numerosos empresarios adinerados, nuestro deporte favorito ha sido merodear por los grandes casinos y ver como los chinos se dejan la pasta. En las siguientes fotos, el Casino Lisboa, todo un clásico. Por esa zona también se encuentran el MGM y el Wynn Macau.
Los casinos están por casi toda la ciudad. Te puedes encontrar reproducciones del Coliseo Romano, calles enteras imitando el estilo arquitectónico de New Orleans o París y cómo no, la joya de la corona, The Venetian Macau, con reproducciones de los monumentos más importantes de Venecia y hasta un río artificial para pasear en góndola.
Cuando nosotros estuvimos nos encontramos con un montón de obras y proyectos para construir más casinos y hoteles. Por lo que dicen, Las Vegas se va a quedar en nada con lo que el gobierno quiere hacer aquí. Jugadores dispuestos no le faltan…



