Bogotá y el Cerro de Monserrate encierran infinidad de mitos y leyendas, tales como que su montaña esconde un volcán dormido o que entre la ciudad de Bogotá y Monserrate hay un punto del Sol que marca el camino hacia El Dorado. Pues bien, hace poco me enteré de un dato curioso acerca de los cerros que no es para nada una leyenda, la historia de Harry Warner.
Harry Warner fue un equilibrista canadiense que caminó de Guadalupe a Monserrate en cuerda floja. Un 20 de diciembre de 1895 Harry realizó la hazaña de recorrer la distancia entre los dos cerros, un largo y mareante camino de casi 1.000 metros, para asombro de la sociedad bogotana de la época. Esto lo hizo tan solo portando una vara para compensar el equilibrio y con los ojos totalmente vendados.
Os dejo con una foto muy ilustrativa tomada desde el cerro de Monserrate, al fondo se puede ver el cerro de Guadalupe.
Otras grandes gestas de Harry fueron atravesar el salto del Tequendama o cruzar de lado a lado las populares cataratas del Niágara.

