Ubicado en pleno centro de Bogotá, atravesando la calle 15 entre las carreras 7 y 8, su construcción no estuvo exenta de problemas, ya que el Palacio de la Gobernación y todo ese tramo de calle estaban edificados sobre la canalización del río San Francisco.
En 1913 estuvo a punto de trasladarse a esa calle el Museo Nacional, aunque finalmente el cambio no se llevó a cabo. Después de varios años en funcionamiento y de los sucesivos problemas que causó el pasaje tanto en construcción como en aceptación ciudadana, en 1958 fue demolido, quedando hoy en día una estampa muy diferente, la de la avenida Jiménez, un amplio espacio urbano atestado de negocios frente a una de las paradas de Transmilenio más transitadas de la ciudad.
Este pasaje no consiguió superar el paso de los años pero los siguientes sí lo hicieron y merece la pena hacer una visita: el pasaje Rivas y el pasaje Hernández.


