En prácticamente cualquier país de Asia te puedes encontrar con una gran variedad de aceites y bálsamos multiuso para curar todo tipo de dolencias.
Estos ungüentos se utilizan para tratar dolores musculares y mitigar dolores de cabeza, e incluso se pueden utilizar diluidos en agua para aliviar la congestión nasal. Son muy útiles en golpes y contracturas y también para dolores relacionados con la artritis.
El más popular es el bálsamo de Tigre, cuya receta fue creada por una familia de Myanmar (Birmania), aunque ahora es fabricado y distribuido en Singapur. Los ingredientes son 100% naturales: Mentol, alcanfor y aceites de menta, clavo, canela y cajeput.
En Vietnam, el remedio más popular para aliviar el dolor es el dau xanh, un aceite de color verdoso que viene envasado en una botella diminuta. La mezcla de ingredientes no varía mucho del resto de recetas de bálsamos y aceites; alcanfor, menta y eucalipto, que aplicado sobre sienes o articulaciones alivia el dolor.
Los tailandeses también son muy aficionados a este tipo de medicamentos, desde los aceites a los bálsamos, pasando por los inhaladores, que según dicen son muy buenos para combatir mareos, resfriados y congestión nasal.
Esta tradición viene de China, por lo que la variedad de marcas y modos de presentación que te encuentras en este país es enorme. Este bote lo encontré en una tienda china en España:
Por si alguien se anima, aquí os dejo una receta casera para crear vuestro propio bálsamo:
Se ponen a fuego lento 60 ml de aceite de oliva virgen extra (también vale con aceite de coco) junto con 15 gr de cera de abeja. Cuando la cera se disuelva, se añaden 10 gotas de aceite esencial de menta piperina, 10 gotas de aceite esencial de eucalipto y 5 gotas de aceite esencial de clavo, se remueve se deja enfriar y listo.
Puede resultar un rollo eso de buscar los aceites esenciales, por lo que también se puede hacer cociendo todos los ingredientes naturales en una olla con agua. Cuando haya reducido, el líquido resultante se combina con el aceite y la cera, dejándolo cocer muy lentamente, hasta que el agua se evapore de la mezcla.



