Ya estoy de vuelta de unas largas vacaciones que terminaron en México. Mis últimos días en DF los he aprovechado para traerme un pedacito de los mejor del país.
Como buen amante de los chiles he comprado una selección seca y otra fresca que consta de: chiles de árbol (uno de los más picantes), chile ancho y poblano, guajillo, jalapeño, morita, pasilla y puya. De algunos de ellos hablaré más detenidamente en siguientes post. También he comprado algunos moles envasados que estaban a precios de risa, aunque también intentaré hacer alguno casero.
Tequilas. La variedad de tequilas es mareante. Al parecer existen más de dos mil, la mayoría de producción industrial, dejando la elaboración artesanal para un grupo de marcas que se cuentan con los dedos de la mano. En el grupo de los buenos y asequibles, he comprado Centenario y Antiguo de Herradura, dos tequilas reposados y 100% de Agave.
Como antojito gourmet me he traido una botella de Baluarte, perteneciente a ese grupo de los artesanales. El agave utilizado en este tequila está cosechado en los altos de Jalisco, elaborado en hornos de mampostería y reposado en barricas de roble blanco. Suena prometedor, ¿no?
La artesanía mexicana merece mucho la pena, por lo que he invertido bastante tiempo en recorrer mercados, comparar precios y regatear todo lo que he podido. Coloridas calaveras, trabajos en cuero y plata y detallitos cerámicos forman parte de mis compras.
Por último he aprovechado para comprarme una cámara nueva. No sé si es por la cercanía con USA o por el nivel de desarrollo de México, pero he encontrado precios mucho más económicos que en el resto de Latinoamérica que conozco (Colombia, Ecuador, Venezuela, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala). Ayer mismo comprobé en una tienda de Bogotá que esa misma cámara costaba 100€ más ¡menuda diferencia!
También me he comprado una tortillera/arepera. La que compré en Venezuela hace dos años no era de muy buena calidad y tenía ganas de algo más profesional.

