Esta enorme y tranquila isla nicaragüense está ubicada en el lago Cocibolca, famoso por ser el único lago del mundo en el que los tiburones se han adaptado al agua dulce.
Este pintoresco paraje cuenta con dos volcanes, que pueden avistarse imponentes desde el astillero de San Jorge. A la izquierda se encuentra el volcán Concepción de 1610m y a la derecha el volcán Maderas, de 1394m. para llegar al embarcadero de San Jorge hay que tomar un taxi desde Rivas (si amigos, no hay servicio de bus hasta S. Jorge) y ya allí tomar uno de los diferentes ferries que salen a Ometepe, de diferentes precios y calidades por 35-50 o 70 Córdobas.
Los dos volcanes son visitables. El imponente volcán Concepción aún está activo y ha dado ya más de un susto a los habitantes de la isla, mientras que el Maderas –que sigue inactivo y tiene una subida menos exigente que su vecino- ofrece a los turistas unas vistas maravillosas de la isla, además de un exótico baño en su enigmático cráter/laguna lleno de agua.
Además, la isla ofrece muchas otras actividades turísticas. En Moyogalpa atracan los ferries que llegan desde San Jorge y su pueblecito cuenta con todos los servicios más importantes, así como el punto de partida de la subida al volcán Concepción. A unos 15 minutos de alli se encuentra el «el ceibo», museo precolombino que alberga una importante cantidad de piezas del periodo Orosi.
Altagracia, en cambio, conserva un aire más tranquilo e indígena y cuenta con el interesante museo de Altagracia, una manera fácil de aprender un poco más acerca de la historia de la isla y contemplar algunos de sus petroglifos, imágenes talladas en piedra volcánica de entre 800 y 1300 años de antigüedad.
Vistas del volcán Maderas desde Altagracia
Si lo que os apetece es daros un baño, el mejor lugar es playa Santo Domingo, situada a unos 20 minutos en bus de Altagracia, en el istmo que separa en dos partes la isla. La infraestructura es algo limitada, cuatro o cinco chiringuitos para comer o tomarse una cerveza frente a la playa y un pequeño grupo de hostales y hoteles detrás de estos.
Supuestamente los tiburones que habitan allí entraban a través del río San Juan y, aunque no hay muchos, parece que llegaron para quedarse. Esta especie de tiburones toro puede resultar peligrosa para el ser humano por lo que se aconseja tener precaución a la hora de bañarse.
Otras recomendaciones. Muchos viajeros que conocí después de mi visita a la isla me aconsejaron alojarme en una de sus fincas. Tienen gran capacidad y organizan un montón de excursiones y actividades divertidas tanto en la isla como en la propia finca.
Otra recomendación es que si os encontráis en Ometepe del 12 al 17 de noviembre, no podéis perderos el baile del Zompopo, una tradición ancestral que, aunque yo no tuve la suerte de coincidir, merece la pena ver.


