Post invitado: Escapar
La Amazonia es una región llena de misterio, de belleza, de vida y de prejuicios. No por nada es un territorio disputado, muchas veces en medio de un silencio culpable, por los gobiernos, las multinacionales y los habitantes ancestrales de este maravilloso territorio. Colombia tiene la fortuna de contar con una extensión de más de 110.000 km2 de selva amazónica dentro de sus límites, con todas las riquezas que esto implica en cuanto a biodiversidad y recursos naturales.
Visitar el Departamento de Amazonas, concretamente Leticia y sus alrededores, es una experiencia inolvidable. Es muy probable que muchos de nosotros nunca hayamos respirado un aire tan puro, navegado por un río tan majestuoso o presenciado espectáculos tan conmovedores como ver delfines y bufeos jugando frente a nuestros ojos.
Y esto es solo una pequeña parte. Además de los sitios y actividades turísticas de rigor, hay que perderle un poco el miedo a lo desconocido y aventurarse a ir un poco más allá, compartir los días con la gente local y aprender de un ritmo de vida completamente diferente al de la ciudad.
La Comunidad Cocama de Santa Sofía, en concreto Emilio, Luzme y su familia, nos abrieron la oportunidad de pasar unas noches en su casa, a la que se llega después de un recorrido de hora y media por el Río Amazonas y 15 minutos de caminata.
Luzme es Ticuna, una de las etnias más fuertes que quedan en la Amazonía colombiana, y con ella aprendimos algunas de sus costumbres, como preparar casabe (tortilla de almidón de yuca), tacacho (algo así como un puré de plátano y cebolla) y tejer pulseras con hilo de palma.
Nuestro hospedaje en Santa Sofía
Con Emilio recorrimos el bosque y aprendimos de flora y fauna, y con sus encantadores hijos jugamos durante el día y respondimos una lista extensa de preguntas.
El regreso a la ciudad llegó con una sensación de vitalidad y ánimo que pocos viajes y culturas tienen la capacidad de transmitir. Será por estar en contacto con la vida pura, con el equilibrio y el ritmo natural y tranquilo que en este paraíso tienen los días.


