Chetumal es una agradable ciudad de la península de Yucatán, capital de Quintana Roo y situada muy cerca de la frontera entre México y Belice. Su gran avenida atraviesa gran parte de ciudad y termina en una gran explanada junto al mar.
Esta zona de la bahía es ideal para pasear, disfrutar del atardecer tomando unas cervecitas o para saborear lo mejor de la cocina mexicana en alguno de sus numerosos restaurantes.
Aparte de eso, lo que más me impresionó de Chetumal fue el Museo de la Cultura Maya, una joya cultural que bien merece una visita.
Las diferentes exhibiciones hablan a fondo de aspectos variados de la cultura, creencias y modo de vida maya y se acompañan de una amplia colección de objetos y utensilios de la época como pinturas, estatuas, vasijas, ofrendas y objetos funerarios de los tres períodos: preclásico, clásico y posclásico, siendo el museo de estas características de mayor tamaño en México después del Gran Museo del Mundo Maya de Mérida.
Lo más llamativo y sin duda más recomendable es el área del patio, centro de exposiciones temporales y en el que también se encuentran varias reproducciones a escala natural de las viviendas mayas, acompañadas de algunos de los objetos más utilizados durante sus quehaceres diarios.
Estas casas solían tener unas medidas de unos 9 metros de largo por 4 de ancho y casi 6 metros de alto y según la disposición de las varas que cubrían las paredes externas de los muros de la casa se denominaban chuychée (varas en vertical) o kololchée (en horizontal).
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| vivienda con muros chuychée |
Por el clima de la región, estas viviendas solían tener dos puertas, que servían de ventilación y refresco en los días calurosos. Junto a la casa, los mayas disponían de un patio en el que sembrar frutas y verduras, un gallinero y un pequeño pozo o ch´e´en para abastecerse de agua.
El Museo de la Cultura Maya de Chetumal se encuentra en la Av. Heroes s/n entre Mahatma Gandhi y Cristóbal Colón



