Aunque la manera en la que haces tu maleta o mochila siempre va a depender mucho del destino, el propósito o el tiempo de tu viaje, siempre hay una serie de objetos esenciales que no debes olvidar (algunos de ellos muy obvios):
1. Pasaporte en regla, con un mínimo de seis meses de vigencia y con más de dos páginas libres.
2. Una tableta con teclado o un laptop ligero y potente con capacidad suficiente para guardar fotos, películas, documentos, etc.
3. Una Kindle o cualquier otro tipo de libro electrónico. Como cuento en este post, es uno de mis gadgets favoritos para disfrutar de la lectura durante los viajes.
4. Cinturón y/o tobillera para llevar dinero y otros objetos de valor. Personalmente yo suelo utilizar los dos. El primero para guardar parte del dinero y el segundo para cosas más grandes como tarjetas y pasaporte. Es una inversión pequeña que puede ser de gran utilidad en algún momento de tu viaje.
5. Candado. Siempre recomiendo invertir en un buen candado con contraseña, os ahorrará muchos problemas en hostales y estaciones de autobús.
6. Antifaz para dormir y tapones para los oídos, muy útiles mientras viajas o si estás alojado en un hostal muy ruidoso.
7. Una toalla de microfibra. Ocupan muy poco espacio, son muy ligeras y super absorbentes. En tiendas como Decathlon las encuentras a 3 o 4 €.
8. Teléfono móvil. Un smartphone ligero y versátil es un producto imprescindible en el día a día de tu viaje. Fotos, mapas, guías, linterna y muchas apps para sacarle el máximo partido a tus visitas.
9. Cámara(s) de fotos. Acostumbro a viajar con una Canon 1100D, una cámara compacta resistente al agua (dependiendo del destino) y la propia cámara del teléfono.
10. Cuerdas y cinta adhesiva. La primera puede ser muy útil para, por ejemplo, improvisar un tenderete para la ropa, mientras que la cinta adhesiva viene de perlas para tapar uno de esos aires acondicionados en modo «polar» de algunos autobuses.

