Me quedaría corto si sólo hablase de cervezas de Vietnam, así que hoy se amplia el rango de acción para hablar de Tiger, una cerveza originaria de Singapur pero que se consume profusamente en todo Vietnam.
En cualquier supermercado de Hanoi podemos encontrar una botella de Tiger casi a la mitad de precio que en Singapur y si hacemos la prueba y la compramos en un bar, las diferencias de precio aumentan aún más. Lo cierto es que Singapur está muy desarrollada ( en muchos aspectos bastante más que España) y es lógico encontrarnos tales diferencias. Igualmente es cierto que mucha gente que vende Tiger en Vietnam tira de «rellenin» (el famoso arte de rellenar botellas de cerveza, similar al garrafón) sin cortarse un pelo. En muchos puestos de bia hoi de la ciudad, los dueños se dedican a comprar botellas usadas al vendedor de turno y, sobretodo, a apilar chapas en buen estado.

Como muchas otras cervezas de Asia, pertenece al APB o Asia Pacific Breweries, que a su vez es propiedad de Heineken y de Fraser and Neave, una importante compañia de Singapur. Entre las dos dominan el mercado, vendiendo unas 120 marcas de cerveza.
Indiscutiblemente estamos ante una de las cervezas más premiadas de todo el Mundo, ganadora de medallas en París, Génova, Lisboa y Madrid. Y como no podía ser de otra forma, en su elaboración se cuida hasta el más mínimo detalle: La malta de cebada se importa de Australia y Europa, el lúpulo de Alemania y la levadura se produce en Holanda especialmente para Tiger.
En los años 30 se creó el slogan «Time for a Tiger» que se hizo tan popular, que acabó siendo el título de una novela de Anthony Burgess, escritor entre otras de «La Naranja Mecánica». Este famoso autor vivió durante muchos años en Malasia (vecina de Singapur) y, su biografía, aunque quizás no venga mucho a cuento, es de lo más singular.

