Algo tan sencillo como los códigos postales, podría aliviar los quebraderos de cabeza de los carteros vietnamitas, que tienen que pelearse a diario con el problema de que varias calles tienen un mismo nombre. La idea de cambiar el nombre de las calles sería una medida no muy bien acogida por la población, aparte de ser mucho más cara que la implantación de los códigos, que bien organizados harían los repartos mucho más fáciles.
La cosa tiene gracia porque, como dicen muchos vietnamitas, vayas dónde vayas dentro del país nunca vas a sentir morriña. Estés en Hanoi, Ho Chi Minh, Da Nang o incluso en Kon Tum (ciudad apartada y bastante próxima a las fronteras de Laos y Camboya), siempre te vas a encontrar con las sempiternas Tran Hung Dao o Hai Ba Trung.
El hecho es que esto resulta de lo más caótico para el cartero de turno que, pongamos por ejemplo, tiene que entregar una carta en una ciudad de 300.000 hectáreas como Hanoi a un señor llamado Nguyen (uno de los apellidos más comunes del país) en la calle Trang Hung Dao. Este modo de servicio postal, basado en el número de puerta, calle y ciudad, puede resultar de lo más confuso.
Esperamos que se instauren los códigos postales, lo que permitirá a Hanoi convivir con un montón de calles con el mismo nombre sin ningún problema, ya que éstos dividirían toda el área de Hanoi en varias subzonas 😉
Como curiosidad, decir que durante toda mi estancia en Vietnam he estado varias veces en alguna oficina de correos, pero nunca he visto a ningún cartero por la calle.

